5. Berlín – Barcelona
05/11/2019
– ¿Quién le enseñó todo esto, Doctor? – La respuesta fue instantánea:
— Albert Camus. La Peste.
– El sufrimiento. –
Desde el futuro a Mad Max
Berlín – Nuremberg 461km.

En ruta desde las 07h30. Llegada a las 14h00
Ey!! Oh let s vote
05/11/19 Comienza la travesía europea. Me siento muy comprometido con el acto de votar este año para la campaña de Noviembre y juntando este sentir con la canción de los ramones nace esta ruta y reto. Su «Let’s go» deriva en una infección permanente en un «Let’s vote». Berlin – Barcelona. Compromiso para un cambio que no va a llegar de golpe tampoco con el 10N. Sin embargo, al menos participo, visito a les amigues después de 3 años viviendo allí y recargo baterías. Tengo hasta el domingo 10 antes de las 20h para llegar.
Marcho de Berlin muy emocionado por los dias pasados alli. Una ciudad increible de ge te increible. Aún se me remueven sombras a la hora de encarar el autostop. Genial, a seguir depurando. Al lrincipio no lo entiendo, y luego llego a la conclusión de que nada cambia de un segundo al otro. Práctica y constancia. Y ahí que voy centrándome en lo ya heho en los dias anteriores.
Me planto temprano con el pulgar, un cartón y mi sonrisa por montera en la calle Seestraße donde Pepe (el berlinés que me llevó a dedo de Leipzig a Berlín) que me llevaría directo a la autopista dirección Postdam y de ahí a la A9 Sur directo a Nuremberg. Que buena es la sorpresa que a la media hora me recoge un coche salido de una peli del futuro. Joseph Yogis aparecer en mi camino. Muy activo y dicharachero para ser las ocho de la manana xD Y no he tenido que esperar mucho. Un paseín por la calle y me recoge al final de ésta. Sería un equivalente a Moncloa en Madrid, o diagonal en Barcelona.
Que puntazo. Me acerca a Postdam desde donde se coge bien la A9 sur direccion Nuremberg. Salir de las ciudades grandes he leído que puede llegar a ser muy frustrante si no te colocas bien. Despedida súperguay aún con los 15 minutos que compartimos solamente en su bólido futurista. Hoy quiero dormir ca la familia por la Franconia de nuevo. 440 km de ruta. Joseph me deja en una mini-estación de servicio. No pasa mucha gente a mi parecer por momentos, o seré yo que soy muy impaciente. En cualquier caso tengo que seguir aprendiendo y gestionando esas sensaciones. Todo va a salir bien. Y justo, 15 minutos después aparece la versión de mi tío Fernán macedonio.. Es Lucky!!. Con esa euforia se presenta y ya intuyo que va a ser un viaje compartido y divertido. Lucky es elecricista y vive en Berlín. Va a ayudar a su amigo que se ha cargado una instalación en Leipzig y ha dejado sin luz a cuatro familias xD Me lleva por la autopista a esa velocidad infinita alemana mirando el móvil todo el rato, dando volantazos y hablando por teléfono. Como le veo tan acostumbrado, yo tan pichi. Al final nos ponemos a hablar y me habla de sus vacaciones en Malta y de el abuso de Grecia sobre Macedonia quitándoles terreno después de la segunda guerra mundial. También me dice que Grecia no es un país de verdad (sino polis) a diferencia de Macedonia históricamente. Un crack.
Me deja en uma estacion de servicio al norte de Leipzig. Y ahí esta mi aprendizaje. Que no es oro todo lo que reluce. Las ciudades serán más complicadas de salir y las estaciones de servicios pequeñas mas desalentadoras a primer impacto. Ahora, donde más palmo una hora y algo al raso y con viento es en la mejor estación del mapa. Aprendiendo a valorar por igual o al menos sin connotaciones negativas. Cada lugar es una oportunidad. Solo con un coche me basta 🙂 Pasan los mismos o menos que en la estación pequeña anterior y… pasan de mí xD me desespero a medias y a la vez disfruto. Nunca había tenido la oportunidad de ver a los patos surcar el cielo haciendo formaciones de uves tan bonitas en vuelo y escuchar sus sonidos. Espectacular. Este regalo de la migración y la naturaleza no se vive todos los días. No existen fronteras y les animales nos lo ensenan tan bien.
Al cabo de una hora me recoge un coche con una energía casi vehemente. Sus ocupantes tiene cara de pocos amigos y me invitan a subir de inmediato. Como si lo hicieran todo el rato o me conocieran. Me encanta. Entro al coche y tal cual sigue la escena. No se centran especialmente en mi. Les pregunto como se llaman y me dicen Polonia y otro Oleg. Los dejo como los hermanos Oleg en mi mente xD. No hablan ingles, solo alemán y yo no me apaño ni con el polaco ni aún con el alemán. No les da problema, a mí tampoco. Así desconecto un poco y dicen que me llevan a… Nuremberg!!! Hecho, hecho. Entre siesta y leer, Oleg conduce como una fiera. Fuman como carreteros en el coche. Me ofrecen, eso sí, y les debo parecer el caramelo en la puerta del cole cuando lo rechazo con una sonrisa de amigues de las mías y les ofrezco anacardos xD no pegamos ni con cola y a la vez que agustito todo. Nos plantamos en ná en Nuremberg. Cuando Oleg hace la pirula de meterse en direccion contraria por una incorporación de autopista porque se pasa la salida, ya me meo. Que bien lo hace y a la vez como se la ha jugado. Me dejan en una estación de metro con la misma seriedad y desapego, aunque me sonríe cuando le chapurreo en alemán que me gusta mucho como conduce.
Ya estoy en Baviera de nuevo. Siento una satisfacción y una ilusión muy grande por esta experiencia y aprendizaje. Muchas emociones se deconstruyen y otras crecen en una expansión profunda dentro de mí. Me voy hasta Forcheim en transporte público a pasar un par de días con la familia antes de seguir ruta.