4. Berlín here I go (a pulgar)
01/11/2019
No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá nada. Solo estaré yo.
— Letania contra el miedo de la Bene Gesserit. Frank Herbert. Dune.
Pon un pulgar en tu vida
Weilersbach – Berlin 460km

Salimos a las 7h10 y llegué a las 13h45
Me siento tan tranquilo. Me he dejado llevar. Todo ha fluido. Desde los coches que me han ignorado a los que me han sonreído. Todo lo he disfrutado. Comenzando para que los que no estéis en mi cabeza lo entendamos todes. Que puntazo cuando dos chicas me han saludado en la siguiente estación de servicio además. Que ilusión que me recordaran, aunque no me cogieran xD y sobre todo coincidir de nuevo.
El viaje comienza a las 7h10 con mi padre y mi madre que me llevan de Weilersbach (Franconia alemana en mitad de la nada) a una estación de servicio grande en la autopista 9 (A9). Nos despedimos a las 8h con mucha intensidad y cariño. La frase de mi madre de «esto de llevar a un hijo a un aeropuerto o una estación de tren vale. Ahora, que le esté llevando a una estación de servicio para que se vaya en autostop, esta ya es para mi esta experiencia». Así se podía resumir XD Sin ellos no habría conseguido llegar fácilmente a la salida. Al principio estaba reacio con ese orgullo tonto de lo quiero hacer solo y sin ayuda. Menos mal que inmediatamente deseché esa emoción de vanidad y me deje llevar. Dejarme llevar, esa es una de mis llaves para liberarme más y más en este viajar y aprender. Estaba en mitad de la Franconia en todos los santos y hacía un frío de muerte. Además de la niebla matutina conté un coche solamente détras nuestro en esos treinta y tantos kilómetros xD. Dejarme llevar y aceptar ayuda, ahí queda.
En la estación voy equipado con mi cartelín súper-cuco de «bitte, Berlin».
Miro cual es el mejor sitio y me planto al final donde camiones y coches confluyen y aún no han ni acelerado para salir a autopista.
Y… que frío jodeeeer!!! Me moría y yo con el calentador de piernas en la mochila. XD No pasa nada me digo. Porque intuyo que me van a coger rápido. Y así es! Unos 25 minutos después empieza el baile. Tras unos cuantos coches y camiones una pareja para en un Audi blanco. Buen corcel para empezar la mañana y correr por una autopista sin límite de velocidad xD
Les digo que voy a Berlín (aunque ya se veía en el cartel xD Tengo que practicar más esta parte del trato) y me dicen que ellos van a Leipzig. ¡¡Eso es más de la mitad del viaje!! Les presento, elles son Yoshua y Viviana, una pareja que vive en Sttutgart. Él nicaragüense de origen. Ella napolitana. Se dirigen a un retiro espiritual cristiano cuando me recogen. Me da la risa por dentro porque mi madre me decía de camino a la estación de servicio «Ahora te van a coger todes les religioses por el camino y te van a contar sus cosas en el coche mientras viajáis». Tal cual. Yoshua me comparte muchas opiniones y sensaciones con pasión y fervor, fe que lo llaman. Yo no comulgo con ninguna religión así que me intereso más en qué hace y cómo siente él a través de su fe. Compartimos puntos de vista profundos sobre qué es la espiritualidad y como no dejarla solamente en agua de borrajas sino también construir en nuestros sentimientos y emociones, vamos ser consecuente. Cada uno con su forma de entender la vida y con ello compartimos sentires y emociones muy bonitos. Me dejan en una gasolinera cerca a la autopista al sur de Leipzig. No es el mejor sitio así que ando un poco para saltar a la rampa de una incorporación a la autopista. Es temprano. Todo va a ir bien. Al ser un poquito cuesta arriba con dos carriles la incorporación, aunque no vengan muchos coches invita a cogerme el lugar. Y que no paro de sonreír también 😀
Y, pam. A los quince minutos de coches y camiones, unos saludándome y otros desdeñándome, mientras miro con esperanza a una furgo con dos chicas que parecía que iban a cogerme, giro la cabeza y hay un camión naranja que me espera.
¿¡¿¡¿¡Cuánto lleva ahí?!?!?! XD Lo dicho tengo que practicar más. Corro hacia el camión y ahí está, Ralph. Un camionero con el que medio me entiendo en inglés y que dice dejarme en un cruce. Mi instinto me dice que no va a ser fácil luego con ese cruce que me comenta. Aún así me dejo llevar, pues es la prioridad en mi viaje, aprender antes que el confort. Además, es Ralph, y hace mucho frió fuera xD. ¡¡Estoy subido en un camión!! De nuevo como en Irán y en kurdistán. Reviviendo sensaciones, sentires, personas y sonriendo a su luna.
Hablamos en esos 40 km de todo un poco. Ralph es el dialogador y yo el entrevistador. Ralph lleva conduciendo desde 1993 y no le gusta como va el país. No me extraña (aunque yo por otros motivos xD). Ni en seguridad social ni en inmigración está especialmente contento. Yo a todo le pregunto con mucho cariño (así practico la comprensión emocional en vez de juzgarle por ser un racista de clase ignorante más que de mala fe. Dije que no iba a juzgarle y escribo esto, un poco contradictorio, aunque yo me entiendo) por como se siente él y le comento sobre lo complicado del equilibrio de gobernar y de las dificultades humanas de las personas que llegan a Alemania. Sabe esquivarme y sacar nuevos temas xD Lo dicho, él un dialogador y yo un entrevistador.
Y sí, mi intuición era cierta. Como acordamos, me para en la salida a una carretera perpendicular a la A9 y… él sigue súpercontento y yo me quedo súperjodido XD XD. Me bajo corriendo del camión porque por ahí siguen pasando coches. La próxima entrada, que ya veo desde lejos es cuesta abajo y corta… puf!!! Echo a andar y con las prisas al bajar me olvido mi cartelííín!!! Tan bonito, tan azul y bien dibujado todo y bien escritas las letras. Me siento desnudo por treinta segundos. Con la rabia del WTF y riéndome conmigo mismo. Si es que aún tengo mucho que practicar para cogerle el tranquillo. Buena lección: las prisas no son buenas, nada original. Solo es un cartón y no una mochila, no merece la pena darle más vueltas.
Ando con un poco de cuidado y cuando veo la incorporación me llevo las manos de mi mente a la cabeza. Me meo por dentro y pongo mueca de aqui hay un reto. Los vehículos bajan acelerando y me da el Sol en los ojos con lo que no puedo establecer contacto visual desde el principio. Solo intuirlo xD Vamos que yo puedo, flow with the flow. Tengo el manipura y el anahata tatuados a flor de piel de las últimas semanas. La voluntad y el temperamento en su sitio y el corazón y la aceptación a pecho descubierto. Veo a lo alto que está el aeropuerto de Leipzig. Buena señal, son muchos coches pasando seguro. Me subo lo que puedo al principio de la curva para que no lleven tanta velocidad al verme y no me deslumbre el sol. Ya no cuento con camiones ni de coña pero sí con los coches. Y en una de éstas, 15 minutos después aparece un coche rojo granate y destartalado. ¡Es Pepe! Un berlinés berlinés que lo adoptaría en el momento que le veo. Entro al coche y cuando me dice que va a Berlín y me lleva, prueba a superada. A relajarse y disfrutar del viaje. Aunque me da sueño hablamos todo el rato. Con la curiosidad de que sepa hablar español le pregunto. Cuando tenía dieciséis años se fue un año a estudiar a Costa Rica. Viajero además de seis meses mochileando por Latino-América y autoestopista en Argentica vía Buenos Aires-Cordoba. Escalador desde crío y va a Leipzig mucho porque son las montañas mas cercanas. Lo dicho, le adopto xD y cuando me cuenta sus trabajos de temporero en la industria alemana se me caen los palos del sombrajo. Allí que me voy si es cierto que pagan mil euros a la semana y que no encuentran gente. Compartimos música cuando le veo que le da el sueno y que acierto. Descubro musiquita argentina molona. Yo le comparto La Raíz, Itaca Band, Tremenda Jauría, y ya no da más tiempo. Llegamos a Berlín y me deja en la casa de mi amiga donde me voy alojar y un par de buenos sitios para salir de Berlín con mi pulgar!!! Waeee!!! 😀
Bajo del coche. Mis pies tocan Berlín por primera vez. Y no siento éxtasis tras la aventura. Solo la naturalidad y la normalidad como el pirata o el marino que surca los mares y siente que son su elemento. Siento limpieza de aquello que había de limpiarse. Paz. Serenidad. Así he sido siempre y así se ha pasado. Llegar no era lo raro. Ya sabía que iba a ocurrir. Solo tenía que creer en mi.
Veo los semáforos de minipersonas. ¡¡Los Ampelmännchen!!! Me acuerdo de mi hermana cuando estuvo hace años y nos lo metió entre los ojos y sus tazas xD
Empieza la tournée berlinesa.
Acelero y calmo ritmos en esta expedición de hoy hasta Berlín. Ya entraré en faena en breves al empezar con….
…tinuará.
Esa ye otra historia y debe ser contada en otra ocasión.
Gracias / me siento / me quiero